La Vírgen Sumergida

La belleza de una imagen que renace cada 15 de Agosto


No es que desaparezca al día siguiente, pero... en la práctica, así es. De hecho, el único momento del año en el que las multitudes pueden tocarla, es en el ecuador del verano. El resto del año, la venerada figura de la Patrona de Algeciras, es un tesoro privado para los submarinistas de la Peña El Mero, centinela de la tradición más conocida de la Bahía, en cuyas aguas reposa tranquila en lugar secreto. Este documental retrata la liturgia que siguen los hombres de la virgen, desde las profundidades del mar hasta su altar en la playa. Por cierto, nunca podremos agradecer lo suficiente la inestimable participación del añorado Ignacio Martell, quien dejó para la posteridad unas imágenes submarinas irrepetibles.




Real, Antiquísima y Venerable

Algeciras, a través de su Cofradía del Santo Entierro



Un recorrido por la historia de Algeciras, desde que apenas era un pueblecito, a través de los pasos de su hermandad más antigua. De fondo, un homenaje a la Semana Santa de la ciudad, gracias a la aportación de imágenes inéditas y una larga investigación previa. Basado en el libro de Luís Madrid, este extenso trabajo de 45 minutos de duración, debe verse sin prisas, y con la predisposición adecuada para paladear las decenas de testimonios que, poco a poco, irán reconstruyendo como si de un examen forense se tratase, la anatomía de las imágenes de sus titulares. El Cristo de la Expiración y Santo Entierro, y María Santísima de la Soledad. La Cofradía del Viernes Santo.



San Roque, la mirada de la guerra

El imaginero Luís Ortega Bru, trasladó su propio dolor en las imágenes



Quienes entienden de Semana Santa, de Imaginería, o simplemente de arte... conocen la figura de este artista campogibraltareño que realizó algunas de las más reconocidas imágenes de cristos en la historia de Andalucía. Sin embargo, vivó un drama personal que influyó notablemente en su forma de interpretar los rasgos de sus propias obras. Como imaginero, Luís Ortega Bru esculpió el dolor del sufrimiento propio de las representaciones de la liturgia del mes de marzo, pero había algo más en sus expresiones. El historiador Antonio Pérez Girón nos acerca una historia de emociones y desencuentros.